Es preferible rodearte siempre de buenas personas con un perfil normal de capacidad, a que sean los más inteligentes y malas personas. La inteligencia esta muy sobrevalorada.
Lo primero y más importante es creer en tu proyecto, creer en ti.
Lo segundo es que seas buena persona, porque al final el que tu seas buena persona lo trasmites al resto de tu circulo de gente con la que te quieres rodear y eso es muy importante a la hora de crear una empresa.
Lo tercero es que seas tú, que seas tú mismo que no tengas una careta.